viernes, 29 de agosto de 2025

El Quetzal CHUMIL entre los grandes de LA VUELTA a España

Con información de https://www.burgosproteam.com/

En Guatemala se cumplió una semana trascendental, 
una historia escrita con coraje por Sergio Chumil por carreteras europeas; 
hoy se convirtió en el chapín con más etapas concluídas en una vuelta grande.

Las primeras etapas de alta montaña de La Vuelta demostraron la dureza del recorrido de la presente edición y el Burgos Burpellet BH estuvo metido en la pelea por los puestos importantes de la general. Sergio Chumil confirmó que llega a la carrera en una condición física inmejorable y acabó entre los 30 primeros en las llegadas en alto de Pal y Cerler, tras sendas duras etapas de alta montaña. El guatemalteco es ahora el 23º en la general y el sexto en la clasificación de los jóvenes. Dos jornadas también complicadas para los morados, que perdieron a Daniel Cavia por enfermedad y se quedan con solo seis ciclistas para el resto de la carrera.

`
Tanto en la sexta como en la séptima etapa la victoria fue para la fuga y Sergio Chumil aguantó entre los 20 más fuertes del pelotón. El pasado jueves, acababa el 30º en la subida a la estación de esquí de Pal en Andorra. Un día después, era 26º en el ascenso a Cerler en Huesca, tras otra etapa con más de 4000 metros de desnivel positivo. En esta última, el pelotón imprimió un fuerte ritmo desde el ascenso inicial al Port del Cantó, con sus inacabables 25 kilómetros de ascenso. La carrera se fue seleccionando en los sucesivos pasos de montaña y Chumil aguantó en un pequeño grupo posterior al del líder, entrando en meta a solo un minuto del maillot rojo de la carrera.

Un día, por otro lado, nada sencillo para el Burgos Burpellet BH, debido al proceso viral que atraviesan varios de sus corredores. Tanto Mario Aparicio como Eric Fagúndez tuvieron que sufrir para acabar la etapa por diferentes problemas de salud, aunque el principal damnificado de la jornada fue Daniel Cavia. El vallisoletano también comenzó la etapa enfermo y tuvo que bajarse de la bicicleta a mitad de carrera por recomendación médica. Un duro varapalo para el equipo burgalés, que ya ha perdido a dos de sus corredores, tras el abandono de Carlos García Pierna en la cuarta etapa.
`
La Vuelta continuará este sábado con una etapa, a priori, más asequible, pero en la que el viento podría dar un susto con los temidos abanicos. La carrera saldrá de Monzón y acabará en Zaragoza tras 164 kilómetros de recorrido. No habrá puertos puntuables, pero sí una serie de pequeños repechos en la primera mitad de carrera. La segunda parte, tras pasar por Huesca, será más favorable, camino del sprint intermedio de Peñaflor de Gallego. A 25 kilómetros de meta se pasará por la línea de meta y se entrará en un circuito urbano en torno a la capital aragonesa.

lunes, 25 de agosto de 2025

VUELTA A ESPAÑA: guatemalteco CHUMIL a 35 segundos de Vingegaard

Etapa 3 - lunes 25 de agosto 2025. En la aldea Chuachalí, donde las montañas de Chimaltenango abrazan el cielo guatemalteco, nació Sergio Chumil González un 8 de octubre del año 2000. Bajo el sol que dora los maizales y entre caminos de tierra que serpentean como venas de la tierra, Sergio encontró en una bicicleta negra de llantas plateadas algo más que un juego de infancia: un destino. 


Como dice Benedetti, “hay un ciclo en el ciclo y un destino en el destino”, y en cada pedaleo de Sergio, Guatemala entera comenzó a latir. De niño, en Tecpán, soñaba con las grandes vueltas que apenas alcanzaba a ver en televisores prestados, donde el Giro, el Tour y la Vuelta a España eran ecos lejanos de un mundo que parecía inalcanzable. Pero los caminos de su aldea, ásperos y honestos, le enseñaron a trepar cuestas, a resistir el viento, a no rendirse. 

Como cuenta Galeano, “los nadies, los ningunos, los corridos a pie, esos son los que valen”, y Sergio, con la humildad de los nadies, empezó a escribir su historia en 2013, a los 13 años, en la Escuela de Iniciación de la Asociación Departamental de Chimaltenango. 

Allí, entre rutas de montaña y pistas polvorientas, su talento comenzó a brillar como el jade de su tierra.En 2017, con apenas 17 años, se coronó Campeón Nacional de Ruta en la categoría juvenil, y ese mismo año cruzó fronteras para competir en el Campeonato Panamericano de Mountain Bike en Guadalajara, México. 

Dos años después, en 2019, debutó en la Vuelta a Guatemala, logrando un podio en la octava etapa. En 2020, la Vuelta a Ecuador fue testigo de su garra: tercero en la etapa reina y en la categoría Sub-23. En 2021, se alzó como campeón nacional Sub-23 de ruta y contrarreloj, y en 2022, una medalla de plata en el Campeonato Centroamericano de Ruta lo puso en la mira del mundo. 

Ese año, España lo llamó, y Sergio, como un quetzal que vuela lejos del nido, cruzó el océano para unirse al equipo Aluminios Cortizo.En 2024, ya con el Burgos-BH, su nombre resonó en Europa. Ganó la etapa reina de O Gran Camiño en Galicia, venciendo a ciclistas como el canadiense Derek Gee, y se impuso en la tercera etapa de la Vuelta a Portugal, un hito histórico para Guatemala. 

“Es un sueño para mí poder correr aquí”, dijo en la Vuelta a Cataluña 2025, donde terminó en el puesto 38, entre los mejores 40 de un pelotón de élite. Su contrato con el Burgos-BH, renovado hasta 2027, es el eco de su esfuerzo, de su fe en que los sueños no tienen fronteras.Hoy, en la Vuelta a España 2025, Sergio Chumil es más que un ciclista: es un símbolo. Como los uruguayos que vibran con  Fagúndez y con Silva Coussan en cada etapa, los guatemaltecos se pegan a las pantallas, desde las aldeas de Chimaltenango hasta las calles de Ciudad de Guatemala, para ver a su hijo trepar las montañas de Europa. Es el segundo guatemalteco en correr la Vuelta, tras Antón Villatoro en 1997 y 1998, y su presencia es un canto a la resistencia de un pueblo que, como escribe Benedetti, “no se rinde, aunque le pisen el alma”.

En la tercera etapa de la Vuelta a España 2025, disputada este 25 de agosto, el pelotón enfrentó un recorrido de 159.6 kilómetros con un final en alto en Limone Piemonte, una ascensión de segunda categoría que puso a prueba las piernas y el corazón.


La lluvia y el viento marcaron la jornada, con caídas que agitaron el grupo, pero Sergio Chumil, con la tenacidad de su tierra, se mantuvo firme. El francés David Gaudu, del equipo Groupama-FDJ, se alzó con la victoria en un sprint agónico, superando por centímetros al danés Mads Pedersen, del Lidl-Trek. Gaudu, con su ataque en los últimos metros, demostró su clase en la montaña, mientras Pedersen, un sprinter de fuerza bruta, no pudo cerrar la brecha. Jonas Vingegaard, líder de la general, mantuvo el maillot rojo, pero la etapa dejó claro que la Vuelta será una batalla sin cuartel.

Sergio, con su maillot morado del Burgos-BH, cruzó la meta en la posición 30, a 21 segundos de Gaudu, consolidándose como el mejor de su equipo y el orgullo de Guatemala. Como dice Galeano, “el mundo es eso: un puñado de gente que no se rinde”. Y en cada pedalazo de Chumil, Guatemala pedalea con él, soñando con cimas más altas, con victorias que ya no son solo suyas, sino de un pueblo entero.

Fuente: Historias del Ciclismo - FB

lunes, 18 de agosto de 2025

SERGIO CHUMIL: un Quetzal en la 80a VUELTA A ESPAÑA

El equipo ciclista Burgos BH regresa a la Vuelta a España para su séptima participación, en lo que representa el momento culminante de su temporada. La prestigiosa carrera, que se disputa del 23 de agosto al 15 de septiembre, arranca este año desde el Piamonte italiano. El conjunto dirigido por Julio Andrés Izquierdo acude con un equipo notablemente joven, con una edad media de 24 años, y con el objetivo de destacar en las escapadas, pelear en los finales de etapa y, con ambición, buscar un triunfo parcial como el logrado en 2019.

La formación de ocho ciclistas incluye a varios talentos que debutan en una gran vuelta. El uruguayo Eric Fagúndez, veterano de la Vuelta 2023, será una de las bazas en la alta montaña. A su lado estará el guatemalteco Sergio Chumil, que se estrena en la ronda española tras un año con victorias. El equipo también cuenta con un representante burgalés, Mario Aparicio, de Aranda de Duero, quien debuta en una grande tras una gran actuación en la Vuelta a Burgos.
Otros nombres a seguir son el madrileño Carlos García Pierna, quien se ganó un puesto en el equipo tras brillar en la Vuelta a Burgos, y el asturiano Sinuhé Fernández, conocido por su habilidad en las escapadas. La apuesta por la cantera se evidencia con la inclusión de tres corredores que ascienden del Club Ciclista Padronés: el vallisoletano Daniel Cavia, un velocista en buena forma; el joven campeón nacional sub-23 Hugo de la Calle, una de las grandes promesas del ciclismo español; y el escalador murciano José Luis Faura. Finalmente, José Manuel Díaz no participará debido a una lesión.
La 90ª edición de La Vuelta tendrá un recorrido exigente. Las primeras etapas se disputarán en Italia y Francia, antes de entrar en España con una contrarreloj por equipos. La carrera visitará los Pirineos, la cornisa cantábrica, con ascensiones míticas como el Angliru y La Farrapona, y la semana final se desarrollará desde Galicia, incluyendo una contrarreloj en Valladolid y el exigente final en La Bola del Mundo, antes del tradicional cierre en Madrid.
A sus 24 años, el corredor de Tecpán, Guatemala, se convertirá en uno de los pocos representantes de su país en participar en una de las tres grandes vueltas del calendario mundial.

Sergio Chumil, actual campeón nacional de contrarreloj, llega a esta cita tras demostrar su calidad como escalador al conseguir una victoria de etapa en O Gran Camiño con final en O Cebreiro, además de un tercer puesto en la Clàssica Camp de Morvedre y un quinto lugar en el Gran Premio Beiras e Serra da Estrela.
La presencia del guatemalteco en la Vuelta a España representa no solo un logro personal sino un hito significativo para el ciclismo de su país, abriendo camino para futuras generaciones de corredores centroamericanos en el circuito europeo. Su capacidad en la montaña será un activo valioso para el equipo burgalés en las numerosas etapas de alta montaña que presenta el recorrido de este año.

Hasta ahora, el único guatemalteco que había competido en la Vuelta a España fue Antón Darío Villatoro, quien participó en las ediciones de 1997 y 1998. Sin embargo, en ambas ocasiones no logró finalizar la prueba. Para entonces, el tecpaneco Chumil no había nacido.
El reto de Chumil, por tanto, será escribir un nuevo capítulo en la historia del deporte guatemalteco y completar la exigente ronda ibérica, lo que marcaría un antes y un después para el ciclismo nacional. Sin lugar a dudas, los corazones de los aficionados al ciclismo en Guatemala palpitarán con las mejores vibraciones para animar a la distancia al Quetzalito Chumil. (OFG)
Con información parcial de www.canal54.es, Ciclismo Guatemala es Pasión OFG y www.lared1061.com

domingo, 17 de agosto de 2025

PARRA, VALBUENA y VILLAMIZAR, las tres mejores de la 23a VUELTA FEMENINA A GUATEMALA

Por: Oscar Fajardo Gil, Cronista Deportivo

Jessica Marcela Parra (Patobike BMC) se adjudicó el título de Campeona de la XXIII Vuelta Femenina a Guatemala, con un tiempo total de 10 horas 40 minutos 52 segundos para las cuatro etapas de las que constó la competencia, del 14 al 17 de agosto 2025; el segundo lugar de la clasificación general correspondió a Camila Andrea Valbuena (Macizo Banrural) con diferencia de 5:10, mientras que el tercer lugar fue para Karen Lorena Villamizar (Patobike BMC) a 7:06. En la 4a posición, Natalia Muñoz (Patobike BMC) a 8:49 logrando clasificar como la mejor Sub23; Jazmín Soto (Macizo Banrural) en el 5o lugar de la general, a 8:55, se constituyó como la Mejor Guatemalteca de la Vuelta.

Colombia con los tres primeros lugares de la Vuelta Femenina 2025

La 4a y última etapa, el domingo 17 de agosto, dio inicio en la calurosa Retalhuleu, desde donde se disputaron 59 kilómetros hasta Quetzaltenango, por la ruta de Zunil y Cantel, con meta final cerca del emblemático Monumento a la Marimba. Al final la meta, de la jornada dominical, fue cruzada primero por Camila Valbuena con crono de 2:33:26, seguida de Jessica Parra a 1:35 y Jazmín Soto a 1:47, quienes protagonizaron una lucha intensa por conquistar la cima altense.


El cuadro de Campeonas de la 23a Vuelta Femenina a Guatemala se complementa de la siguiente manera:

Regularidad: Lorena Villamizar - Patobike BMC
Montaña: Camila Andrea Valbuena - Macizo Banrural
Metas Volantes: Jannie Milena Salcedo - Patobike BMC
Sub23: Natalia Muñoz - Patobike BMC
Valores Olímpicos: - Heidy Flores - Eles Team Bicicletas Zuki


Esta se constituye en la primera Vuelta Femenina en la nueva era de la dirigencia del ciclismo guatemalteco, bajo la presidencia del Dr. Oscar Vásquez. (OFG)

miércoles, 28 de mayo de 2025

ISAAC DEL TORO gana la etapa 17 y conserva el liderato del GIRO DE ITALIA

EL VIEJO TRUCO DE GANAR BATALLAS  HUYENDO

En los pliegues del tiempo, donde la memoria se entreteje con el polvo de los caminos y el rumor de las ruedas, la decimoséptima etapa del Giro de Italia, disputada el 28 de mayo de 2025, se alzó como un laberinto de voluntades y destinos. Desde San Michele all’Adige hasta Bormio, bajo el peso del Mortirolo y sus pendientes que desafían el alma, los hombres pedaleaban no solo contra la montaña, sino contra la sombra de sus propios límites. Y fue allí, en ese teatro de ascensos y descensos, donde Isaac del Toro, el joven mexicano de UAE Team Emirates, emergió no como un conquistador de los que blanden espadas, sino como un estratega que, en la aparente fragilidad de la huida, halló el secreto de la victoria.

La jornada, de 154 kilómetros, se presentaba como un enigma cruel. El Mortirolo, con sus rampas que alcanzan el 16%, se erguía como un juez implacable, mientras Le Motte, con su pendiente del 13%, aguardaba al final como un último desafío. La lluvia, caprichosa, amenazaba con convertir el asfalto en un espejo traicionero. Desde el alba, los corredores se lanzaron a la contienda, y pronto una fuga numerosa, como un coro de almas errantes, se desprendió del pelotón. Entre ellos, Romain Bardet, el francés de Picnic-PostNL, buscaba completar su tríada de victorias en grandes vueltas, un anhelo que lo impulsaba a trepar con la tenacidad de quien conoce el ocaso de su carrera. Con él, Afonso Eulálio y Mattia Cattaneo, entre otros, tejían un tapiz de esfuerzos que parecía destinado a desvanecerse ante la persecución de los favoritos.

En el grupo de la maglia rosa, Isaac del Toro, con la juventud como estandarte y la presión como yugo, pedaleaba custodiado por sus compañeros, Majka y Adam Yates, quienes marcaban un ritmo defensivo, como guardianes de un tesoro frágil. Richard Carapaz, el ecuatoriano de EF Education-EasyPost, cuya ambición ardía como un fuego contenido, y Simon Yates, el británico de Visma-Lease a Bike, acechaban. La etapa anterior, en San Valentino, había mostrado al mexicano vulnerable, descolgado por un Carapaz que, cual alfil en el tablero, había recortado la distancia en la general hasta dejarla en un susurro de 31 segundos. Yates, a solo 26 segundos, también aguardaba su momento. La montaña, como siempre, prometía ser el árbitro que separa a los hombres de sus espejismos.

El Mortirolo, con su ascensión despiadada, fue el primer acto de este drama. Carapaz, con la furia de quien sabe que el tiempo no perdona, atacó en las pendientes más duras, buscando fracturar el grupo de favoritos. Del Toro, relegado momentáneamente, parecía ceder, como un ejército que retrocede ante el embate enemigo. Simon Yates, por su parte, luchaba por no perder la estela del ecuatoriano, mientras Egan Bernal, el colombiano de Ineos Grenadiers, sufría en la cola, incapaz de responder. La fuga, entretanto, se deshacía; Bardet, con la astucia de un lobo solitario, se desprendió en busca de la gloria, coronando el Mortirolo con una ventaja exigua sobre sus perseguidores.

En el descenso, donde la velocidad es un pacto con el abismo, Del Toro y sus aliados se reagruparon, como si la huida no fuera derrota, sino un repliegue táctico. Carapaz, con 12 segundos de ventaja al coronar el puerto, parecía haber inclinado la balanza, pero el mexicano, con la calma de quien conoce el arte de la paciencia, no se doblegó. En Le Motte, el último ascenso, la carrera se transformó en un duelo de voluntades. Bardet, a solo 20 segundos del grupo de favoritos, resistía en cabeza, mientras Del Toro, con Carapaz a su rueda, aceleró con una determinación que desmentía su aparente fragilidad. Simon Yates, incapaz de seguir el ritmo, se descolgó, y la distancia entre los tres primeros de la general comenzó a definirse en cada pedalada.

A menos de dos kilómetros de la cima, Del Toro lanzó un ataque definitivo, un gesto que no era solo físico, sino metafísico: una afirmación de que el vencido de ayer puede ser el soberano de hoy. Carapaz, fiel a su sombra, lo siguió, pero en el descenso final, un intrincado laberinto de curvas, el mexicano se desprendió con la precisión de un relojero. Bardet, alcanzado y superado, se resignó al segundo puesto, mientras Carapaz cruzó la meta en tercero, a cuatro segundos. Simon Yates, sprintando con la desesperación de quien ve escaparse el podio, llegó cuarto, a más de diez segundos.

La victoria de Del Toro, con su bonificación de 10 segundos, no solo le permitió conservar la maglia rosa, sino ampliar su ventaja en la general. Ahora, con 30 segundos sobre Carapaz, que ascendió al segundo puesto, y 37 sobre Yates, relegado al tercero, el mexicano se erige como un símbolo de la paradoja del vencido: aquel que, en la aparente retirada, encuentra la fuerza para prevalecer. La etapa, más que un triunfo de fuerza bruta, fue una lección de estrategia, de cómo la huida, como en las antiguas tácticas militares, puede ser el preludio de la victoria.

Así, en las montañas de Italia, donde el tiempo parece detenerse y los hombres se miden contra la eternidad, Isaac del Toro escribió una página que no será olvidada. La carretera, como un libro infinito, guarda sus nombres y sus hazañas, y en Bormio, bajo un cielo que amenazaba lluvia, el joven mexicano demostró que los vencidos, a veces, son solo los que esperan su momento para renacer. 

Fuente: Historias del Ciclismo, Facebook

lunes, 10 de marzo de 2025

Strade Bianche 2025, herido pero inmortal, POGACAR es invencible

Por: OFG de Redes Sociales - Deporte & Vida

En una jornada épica y desgarradora en la Strade Bianche 2025, Tadej Pogacar demostró al mundo por qué es considerado un titán del ciclismo. La carrera, envuelta en la belleza y el desafío de la Toscana, se transformó en un escenario de drama intenso cuando, a solo 50 kilómetros de la meta, el campeón esloveno sufrió una caída devastadora que lo dejó tambaleándose entre las sombras de la duda. Pero en el corazón de Pogacar, la llama de la determinación nunca se apagó.


Luchando contra las heridas y el dolor, el esloveno se levantó con una rabia renovada, decidido a no dejar que este obstáculo le robara la victoria. Con el dorsal 1 en su espalda, se lanzó en una feroz persecución tras Tom Pidcock, quien había tomado la delantera, pero no sin antes dejar una estela de admiración por el trabajo del joven Isaac del Toro. Aunque su participación no fue la que muchos esperaban, su presencia en el grupo principal fue un recordatorio de que el futuro del ciclismo también se asoma con fuerza.

A medida que la carrera avanzaba, el terreno se tornaba cada vez más exigente, y Pogacar, con su talento innato, comenzó a desmantelar a sus rivales. Con cada subida y cada curva, mostró su maestría en el arte de la carrera, dejando una impresión indeleble en los corazones de los espectadores. La presión aumentó cuando, en el sector de San Martino in Grania, Pogacar lanzó un ataque devastador que cambió el rumbo de la competencia.

Lo inesperado. Con el grupo de perseguidores a casi 1 minuto y medio, la calma se apoderó de la carrera. Hasta entonces, Pidcock había mantenido la emoción de una Strade que sin su presencia habría calcado el guion del año anterior. La gran sorpresa vino con Swift, que apareció de la nada como último superviviente de la fuga para acompañar en su aventura a los dos titanes. O al menos, esa circunstancia parecía la mayor sorpresa… 


A falta de 50 km, Pogacar se vino arriba y acabó por los suelos. El esloveno arriesgó en exceso en una bajada, trazó mal en una curva y sufrió una dura caída. Los gestos de incredulidad de Pidcock lo decían todo. Por fortuna, Pogacar cayó a una zona de zarzas y se detuvo rápido, por lo que se puso en pie enseguida para iniciar la persecución sobre el británico.

Tras cambiar una segunda vez de bici, y muy magullado, Pogacar metió el turbo para cazar a Pidcock, que ya rodaba en solitario tras descolgar a Swift. Los 25 segundos que llegó a tener el del Q36.5 de ventaja se redujeron a la mitad en un abrir y cerrar de ojos, momento en el que Pidcock, todo un gentleman, decidió esperar a Pogacar. 

A partir de ahí, la carrera fue definitivamente cosa de dos. El dolor no mermó a Pogacar, por suerte para él y para desgracia de Pidcock, y a falta de los últimos sectores de tierra el esloveno, que no se vio atacado por su acompañante, lo tuvo claro. Con un cambio de ritmo demoledor, sentado, y poniendo los watts al rojo vivo, 650 watts por poco más de 1 minuto bastaron, el esloveno se marchó como quiso en la subida a Colle Pinzuto y cortó de raíz la emoción que la carrera tuvo hasta ese punto.


Mientras los vítores resonaban en el aire, Pogacar, con lágrimas de felicidad y orgullo, se erigió como el indiscutible rey de la Strade Bianche. A su lado, llegando varios minutos después a meta y con menos protagonismo, Isaac del Toro dejó entrever su potencial, una estrella en ascenso que, aunque aún no brilla con la misma intensidad que Pogacar, promete convertirse en un personaje clave del ciclismo mundial.

La Strade Bianche 2025 quedará grabada en la memoria no solo como una victoria más para Pogacar, sino como un hito que marcó su indomable espíritu y la llegada de nuevas promesas en el pelotón. El viaje de Pogacar continúa, y su legado, cargado de emoción y hazañas, apenas comienza a desvelarse.

Gregario / Fabi Mazariegos

lunes, 3 de marzo de 2025

Sergio Chumil cosechó 54 puntos UCI en la O Gran Camiño, más que si hubiese ganado la Vuelta Guatemala

Por: Oscar Fajardo Gil

Como bien lo dice Duro al Pedal, en FB, la importancia de la destacada "actuación del guatemalteco Sergio Chumil en la pasada O Gran Camiño va más allá del triunfo en la etapa reina. El tecpaneco le entregó a Guatemala 54 puntos en el ranking UCI, más de lo que entrega el primer lugar de la clasificación general final de la Vuelta Guatemala.

Según la tabla de la Unión Ciclista Internacional la Vuelta a Guatemala está clasificada como un evento 2.2 y se entrega al campeón un total de 40 puntos UCI, mientras que por etapa ganada 7 puntos.

En la pasada O Gran Camiño en España que está catalogada como evento 2.1 el chapín logró la victoria de etapa en la cuarta jornada lo que le entregó un total de 14 puntos UCI. Además al finalizar sexto en la clasificación general individual Chumil se adueñó de 40 puntos UCI.

En total fueron 54 puntos en un evento de cinco etapas, mientras que para conseguir esa misma cantidad de puntos en la Vuelta Guatemala hubiese tenido que ganar la general y al menos dos victorias de etapa.

De aquí la importancia y la validez de que Sergio compita en el ciclismo profesional de España, ya que le está dando a nuestro país una buena cantidad de puntos que servirán para clasificar a campeonatos mundiales y también para una eventual clasificación a Juegos Olímpicos".